Juana Córdova

 

 

 

 

 

 

 

 

 

»quina« 2011
»quina« 2011
GB-botica-01
GB-botica-01
GB-botica-06-dientedeleon
GB-botica-06-dientedeleon
GB-botica-12-ataco
GB-botica-12-ataco
GBBSFF
GBBSFF
GB-coca-01
GB-coca-01
GB-coca-02
GB-coca-02
GB-quinina-01
GB-quinina-01
GB-ven01-general
GB-ven01-general
GB-vivero-4
GB-vivero-4

 

 

 

 

La vida ultra secreta de las plantas

 

Este catálogo recorre la producción de los últimos cinco años en la carrera de Juana Córdova. Este período claramente refleja ya un estadio de experiencia donde confluyen los diversos intereses que han animado su práctica desde sus inicios, pero que al irlos sofisticando la han situado de manera inequívoca entre los artistas más interesantes del Ecuador.

 

En este tiempo se ha mantenido una preocupación central en su trabajo: la permanente invocación de la naturaleza, que en su portafolio ha tomado dos caminos: ya sea en la reproducción o empleo reiterativo de diversas formas del mundo orgánico, rearticulándolas para alcanzar elevados valores plásticos como en su trabajo con huesos, o de manera contrastante señalando sus desequilibrios en la vida contemporánea, como en las varias obras de perfil crítico hacia los afanes de la belleza cosmética o hacia el abuso farmacológico. En su cuerpo de obras previas ya se presentaba aquella dicotomía natural-artificial que también subyace en el trabajo más reciente aquí presentado.

 

Se mantiene además aquel empleo de “manualidades” que ha sido explotado de manera brillante en la consecución formal de sus obras, y que llega ahora a un clímax de refinamiento y delicadeza. Este período de renovadas sutilezas tiene como punto de partida de la obra Botica (2007), todo un “clásico” ya del arte contemporáneo ecuatoriano. Este frágil trabajo, en su espectral representación de un huerto de especies medicinales, traza conexiones históricas que invocan épocas pasadas e imaginarios activados por los sitios en los cuales se ha presentado. Originalmente instalada en el Museo de la Ciudad en Quito (construcción que en épocas coloniales funcionaba como hospital, y en cuyos predios se mantenía un jardín de similares características), y luego en el Museo de la Conceptas de Cuenca (cuyo edificio fungió alguna vez como enfermería de las monjas), la instalación nos remite no sólo a los antiguos herbolarios y su empleo como fuente farmacéutica, sino al devenir –interrumpido o amenazado- de la sabiduría heredada detrás de ellos.

 

Su delicada y laboriosa manufactura en papel araña puede entenderse -si enfocamos las manualidades como tradiciones transmitidas secuencialmente entre generaciones-, como una alusión a aquellos saberes curativos perdidos, impostados y suplantados por otras prácticas de sanación que, si bien lucen acordes a las demandas de vértigo de la vida contemporánea, se perciben menos humanizadas y artificiales. Al mismo tiempo la obra, por asociación, aborda las “raíces” culturales, ese puñado de extensiones del pasado que fantasmagóricamente puebla las nociones de identidad local.

 

Este trabajo que tan poéticamente habla del ayer puede así mismo comentar elocuentemente el presente, si tan sólo consideramos las patentes comerciales que la industria farmacéutica actual pretende imponer sobre especies como aquellas. La meticulosa reproducción de cada especie y sus detalles, la ordenada taxonomía que ha logrado la artista en su clasificación fotográfica (la cual nos remite además a las expediciones botánicas españolas del siglo XVIII destinadas a inventariar los recursos vegetales de sus posesiones en ultramar) denotan además un impulso archivista, en uno de los sentidos de archivo articulado por Derrida: “un deseo incontenible de volver al origen, una nostalgia por el hogar, una nostalgia para la vuelta al lugar más arcaico del comienzo absoluto”.1

Córdova apuesta por una meticulosa fidelidad en la reproducción de cada especie, si bien en Botica modeló cada planta a partir de su contraparte natural, en el caso de la serie de sus antítesis conceptuales –las Plantas Venenosas (2011)- su aproximación se podría decir que es más de corte científico. Tanto la cicuta, como la belladona, el ricino, el regaliz americano y la adelfa son representados a partir de distintas láminas botánicas, que muestran cada especie en sus distintas etapas de desarrollo detallando sus semillas, frutos y flores.

 

Las posibilidades experimentales que este mundo abrió para la artista fueron trazando el camino a diversas exploraciones, que podían entrar a comentar conflictivos aspectos sociales como en su instalación Erythroxylum coca (2010). Cada pequeña hoja de las cinco plantas del conjunto, que aparentan estar sembradas en pequeños montículos de cocaína, están manufacturadas con billetes norteamericanos de distinta denominación. Lo propio sus pequeñas flores, hechas con diversas monedas troqueladas acordemente para lograr el símil. Se establece de esta forma aquella estrecha relación de réditos que alimenta el narcotráfico, pero el interés de la artista intenta desbordar las capas superficiales de esta problemática para más bien entablar paralelos entre el antiguo –y aún perviviente- uso ritual de la planta, su perversión como estupefaciente en el presente y su consecuente satanización mediática. Ciertamente nos remite al valor de la hoja de coca y su empleo como moneda de intercambio en el mundo andino de antaño. El numeroso conjunto de pequeños brotes de coca titulado Vivero (2011) bien puede señalar la tecnificación detrás de la industrialización que ha desequilibrado este orden centenario.

 

En otras obras como su Quina (2008) Córdova reproduce en plata un modelo de esta especie también proveniente de América, comercializada por los europeos para combatir la mortífera malaria, lo cual a la postre ha arrasado sus hábitats nativos dada su sobreexplotación. Su rol histórico está impregnado tanto por la exaltación de sus beneficios como teñido por el lado oscuro de sus implicancias colonialistas: se especula que su empleo posibilitó una incursión mas decidida de Europa en África.

 

Con el mismo metal precioso elaboró la planta de sábila que figura en la instalación Lugar Protegido (2008) y que hurga en las propiedades sobrenaturales que se le asignan a especies como esta en la cosmovisión de grandes poblaciones americanas. En sentidos similares podríamos emparentar el simulacro de hongos hecho con espejos circulares convexos que conforman su trabajo titulado Blindspot Fields Forever (2011). El título nos remite de inmediato a las connotaciones alucinógenas de estos organismos que propician una estrecha comunión con la naturaleza, nuevamente aludiendo aquí a la conflictiva zona donde la síntesis artificial de ciertas sustancias entra al terreno de lo ilícito y prohibido, creando un “punto ciego” que impide comprender mejor estas otras realidades que bien pueden definirse como espirituales.

 

Todo este conjunto de trabajos guarda un estrecho diálogo entre sí y acaba por configurar una segunda etapa en el quehacer de la artista, marcada ahora por un mayor grado de sensibilidad que enlaza, sin costuras, elegancia formal y lucidez conceptual para hilvanar líricamente un conjunto de narrativas sociohistóricas.

 

Rodolfo Kronfle Chambers

Guayaquil, enero de 2012

 

1Jacques Derrida, Mal de Archivo. Una impresión freudiana, edición digital, traducción de Paco Vidarte.

 

 

EDUCACION

1992-1997 Escuela de Artes Visuales de la Universidad de Cuenca. Título de Licenciada en Artes Visuales. 

EXPOSICIONES INDIVIDUALES

2009
"Ropa Sucia" Espacio Vacío, Guayaquil
"Ropa Sucia" Arte Actual, Quito
2008
"Golosinas", Salón del Pueblo (Casa de la Cultura), Cuenca 
"Botica", Museo de Las Conceptas, Cuenca
2007
"Las Manos en la Masa", Museo Municipal, Guayaquil
2006 
"Las Manos en la Masa", Alianza Francesa, Quito
"Las Manos en la Masa", Galería Proceso, Cuenca
2005 
"Prueba tu suerte", Instituto de Arte Contemporáneo, Cuenca

DISTINCIONES
2005
Décimo Salón de Artes Fundación el Comercio (Premio especial del Jurado), Quito 
Salón Mariano Aguilera 2005 (Trabajo destacado por el Jurado) Quito
2004 
Salón Mariano Aguilera 2004 (Tercera Mención) Quito
Noveno Salón Nacional de Artes Fundación el Comercio (Mención de Honor) Quito
2003 
Salón Nacional de Arte (Premio y selección oficial para participar en la Bienal) Cuenca
2000 
"Premio de París", Alianza Francesa, (Premio Especial del Jurado) Quito, Guayaquil, Cuenca, etc.
 

EXPOSICIONES COLECTIVAS

2011
"Visiones sobre el paisaje", IN Arte Contemporáneo, Cuenca
"The use of everything" (contemporary drawing from Guayaquil), COCA Center on Contemporary Art, Seatle, EEUU
"Materia Prima", Atelier Subterranea. Bienal de Mercosul, Porto Alegre, Brasil
"Aire" Galería Patricia Meier, Guayaquil
2010
"Estilo Libre" Flacso, Quito
"Estilo Libre" Galeria Proceso, Cuenca
2009
"Play List 2007-2009 Grandes éxitos en el arte contemporáneo del Ecuador" Museo Municipal, Guayaquil.
"Play List 2007-2009 Grandes éxitos en el arte contemporáneo del Ecuador" Galeria Proceso, Cuenca
"Retrato Intimo" CIDAP, Cuenca
2008 
"Solo con Natura", Residencia en Limoncito, Ministerio de Cultura / Aprofe, Provincia del Guayas
2007 
"En Construcción", Flacso, Quito
"Espacios Mínimos", Alianza Francesa, Quito
"Curare", Museo de la Ciudad, Quito
2004 
VIII Bienal Internacional de Pintura de Cuenca
2003
"Seis artistas cuencanos", Galería Madeleine Hollaender, Guayaquil
2002
"10 Novisimos" Salón del Pueblo / Casa de La Cultura, Cuenca
2001
Instalación "Alimento" Museo de la Casa de la Cultura, Quito 
"XX Aniversario del Museo Municipal de Arte Moderno", Cuenca
2000 
"Hasta la vista, baby" (despedida del Sucre) Pobre Diablo, Quito1999
"Máquinas de dormir", Salón del Pueblo / Casa de La Cultura, Cuenca
1998 
"El Objeto Escultórico en el Ecuador", Museo Municipal, Guayaquil

 

 

 

 

 

www.juanacordova.com